EQUYNOS - Coaching con caballos y Desarrollo Personal | Mindfulness con caballos
Lo que hago con los caballos es puro mindfulness aplicado. Tanto cuando trabajo a solas con ellos, como cuando ayudo a una persona a conectar con su caballo o cuando hago coaching con caballos ( con particulares o grupos), la base siempre es la misma: relajar mi mente y enfocarla sólo y exclusivamente en captar lo que está pasando y aceptarlo... para a partir de ahí extraer un conocimiento –e incluso un autoconocimiento- sobre el que construir algo nuevo. Y crecer. De hecho, el mindfulness es el estado natural del caballo. Es un animal cuya atención siempre está enfocada en el aquí y en el ahora y en captar lo que sucede en su entorno para fluir con él.
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Mindfulness Con Caballos

-El mindfulness es el estado natural del caballo- (2)

Mindfulness Con Caballos

“Lo que tú haces con los caballos es auténtico entrenamiento de mindfulness (atención plena)”. Esta frase lleva rondándome la cabeza varios días. Me la dijo Cristina Garrido Castro, experta en programas de mindfulness y risoterapia, durante una conversación en la que hablamos sobre nuestras profesiones. Tanto es así que estoy diseñando un taller de Mindfulness con caballos. Lo haré en mayo por primera vez.

Lo cierto es que aunque había oído hablar del mindfulness hasta que Cristina me lo dijo no había sido plenamente consciente de que mi trabajo con los caballos se basa precisamente en eso. Tal vez porque asociaba de forma exclusiva, y errónea, el mindfulness con meditar.

El mindfulness, tal y como explica Cristina Garrido, “consiste, simplemente, en prestar atención a lo que surja en el momento presente, aceptando todo lo que acontece tal cual es, sin juzgar, sin tratar de cambiar nada, aceptando las cosas tal cual son. Más que una práctica de meditación concreta, es un estado mental, es un profundo cambio de nuestra conciencia, una transformación del modo en que experimentamos el mundo, nuestra vida y a nosotros mismos”.

Y claro, visto así, todo lo que hago con los caballos es puro mindfulness aplicado. Tanto cuando trabajo a solas con ellos, como cuando ayudo a una persona a conectar con su caballo o cuando hago coaching con caballos ( con particulares o grupos), la base siempre es la misma: relajar mi mente y enfocarla sólo y exclusivamente en captar lo que está pasando y aceptarlo… para a partir de ahí extraer un conocimiento –e incluso un autoconocimiento- sobre el que construir algo nuevo. Y crecer.

De hecho, el mindfulness es el estado natural del caballo. Es un animal cuya atención siempre está enfocada en el aquí y en el ahora y en captar  lo que sucede en su entorno para fluir con él. Los caballos no intentan cambiar el mundo, se adaptan y viven buscando la armonía y la tranquilidad a cada instante. Su único propósito en la vida es estar bien ellos y la manada a la que pertenecen (porque saben que su seguridad y su calidad de vida depende del grupo).

Siempre he sentido que todo está conectado y que nosotros estamos conectados a Todo –seas consciente o no de ello-. Y hoy, mientras perfilaba el taller de Mindfulness con caballos,  Rafa, un compañero de máster de Cristina y mío, ha publicado en el grupo de clase una entrevista a Richard Davidson, doctor en Neurociencia, en la que habla de  cómo el mindfulness puede cambiar y mejorar las estructuras neuronales del cerebro relacionadas con las emociones.

Lo curioso es que Rafa ha compartido el enlace por el titular: “La base de un cerebro sano es la bondad y se puede entrenar” como respuesta a una iniciativa de Cristina en la que nos pedía colaboración para recaudar fondos para poder comprar una silla adaptada a una niña con el 96{c3dca54951682cb8e6b61abf026adf26910a56c0749599d7033ff7a32d8bb0e0} del cuerpo paralizado. A raíz de esto y de otras muchas cosas, Rafa cree que “Cristina debe tener un cerebro sanísimo”. Y sí. Lo tiene.

Cuento esto porque el artículo que ha compartido Rafa con la broma me ha venido en el momento justo y me ha servido para hacerme ver aún mejor todo lo que la relación con caballos puede ayudar a las personas a mejorar. No es que me haya descubierto nada nuevo, sino que me ha dado confirmación científica a varios factores que yo he experimentado conmigo misma y con los clientes en el trabajo de coaching con caballos. Como por ejemplo, que la base emocional del cerebro se puede cambiar en sólo dos horas.

La compasion va más allá de la simple empatía

Davidson es  investigador en neurología afectiva, es decir estudia cómo las emociones afectan a nuestro cerebro, y asegura que el mindfulness ayuda a tratar la depresión y a desarrollar la compasión. En las sesiones del coaching con caballos y en la formación del vínculo persona-caballo siempre busco que la persona tome consciencia plena de sus emociones, sin miedo, sin reprimirlas… para  que a partir de ahí pueda llevar a cabo el proceso de cambio.-La clave para conectar con un caballo es darle consuelo- (1)

Me parece especialmente interesante la distinción que hace entre empatía y compasión. Hay una gran diferencia entre ambas. La empatía es la capacidad de sentir lo que siente el otro, mientras que la compasión está un escalón más arriba, ya que conlleva tener el compromiso y las herramientas para aliviar el dolor del otro.

La diferencia entre la empatía y la compasión es que la segunda tiene a la ternura como ingrediente principal, mientras que la empatía no. Davidson tiene razón y esto me ha hecho entender que lo que la experiencia que viví con Dulcinea que cuento en el capítulo 4 de mi libro La mujer que aprende de los caballos y que me abrió la puerta de acceso al alma de los caballos no fue cuestión de empatía sino de compasión. Primero de ella hacia mí y después al revés.

Desde entonces sé que cuando te mueve la compasión hacia el otro se produce un efecto sanador en ambos. En ti y en él.

La explicación que da Davidson sobre el consuelo me ha aportado aún más luz a lo sucedido con Dulcinea o con el potro negro que tenía infectados sus genitales (otro lección que cuento en el libro). Conecté con ellos porque quería consolarlos. Ambos casos ocurrieron hace unos años y desde entonces sé que la clave para conectar con un caballo es darle consuelo.

Porque, tal y como afirma Buck Brannaman, el consuelo significa mucho más para un animal gregario presa como el caballo que para un depredador. De esto hablaré en otro artículo más adelante.

Ahora me voy a seguir trabajando en el diseño del taller de Mindfulness con caballos. Espero poder anunciarlo muyyyy pronto.

Fotos: Virginia García

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